- Un rulo de galletas tipo Maria hojaldrada.
- 250g. De chocolate de repostería o cobertura.
- 400g. De nata montada o nata para montar.
- 300ml. de leche.
- Un palito de canela, corteza de 1/2 limón.
- 100g. De azúcar para la nata y otro tanto para la leche.
- Una nuez de mantequilla o margarina.
Ponemos la leche, la canela y la corteza de limón a calentar a fuego medio-lento, para coger sabores. Cuando alcance a hervir le ponemos el azúcar y lo disolvemos, la retiramos y dejamos entibiar.
Si no tenemos la nata montada, la montamos. Recordad siempre con varillas, la nata muy fría y sin pasarnos del punto o se nos hace mantequilla. Si la montamos nosotros, echar los 100g. de azúcar.
Ponemos el chocolate a desleir con la margarina y al baño maría. Conservar a temperatura alta para permitir su manejo.
Vamos a montar nuestro tronco en una bandeja alargada u ovalada. Vamos remojando las galletas una a una (para que no ablanden en exceso), colocamos la primera en posición vertical, le ponemos una cucharada de nata montada y remojamos y pegamos la siguiente. Vamos repitiendo la operación bien hasta terminar las galletas o alcanzar la longitud que deseamos. Si sobra nata la ponemos por encima del tronco que acabamos de crear.
Cogemos nuestro chocolate desleido y vamos cubriendo todo el tronco muy despacito y procurando que cubra todas nuestras galletas por todos los lados incluso los dos laterales.
Antes de que el chocolate enfríe del todo lo podemos adornar con : coco rallado a modo de nieve, azúcar glass con el mismo efecto, galleta molida almendra molida, fideo de chocolate o algún motivo navideño hecho con fondant teñido de color.
Admite tanto adorno como tu imaginación te regale.
Es un postre no muy empalagoso, fácil de hacer y muy lucido.
