lunes, 9 de noviembre de 2020

Tronco de Navidad de galletas, nata y chocolate. (Muy fácil)





Es una receta muy fácil, ideal para realizar con niños y muy apropiada para las fiestas navideñas. Necesitaremos:

- Un rulo de galletas tipo Maria hojaldrada. 
- 250g. De chocolate de repostería o cobertura. 
- 400g. De nata montada o nata para montar. 
- 300ml. de leche. 
- Un palito de canela, corteza de 1/2 limón. 
- 100g. De azúcar para la nata y otro tanto para la leche. 
- Una nuez de mantequilla o margarina. 
    Ponemos la leche, la canela y la corteza de limón a calentar a fuego medio-lento, para coger sabores. Cuando alcance a hervir le ponemos el azúcar y lo disolvemos, la retiramos y dejamos entibiar.
     Si no tenemos la nata montada, la montamos. Recordad siempre con varillas, la nata muy fría y sin pasarnos del punto o se nos hace mantequilla. Si la montamos nosotros, echar los 100g. de azúcar. 
   Ponemos el chocolate a desleir con la margarina y al baño maría. Conservar a temperatura alta para permitir su manejo. 

   Vamos a montar nuestro tronco en una bandeja alargada u ovalada. Vamos remojando las galletas una a una (para que no ablanden en exceso), colocamos la primera en posición vertical, le ponemos una cucharada de nata montada y remojamos y pegamos la siguiente. Vamos repitiendo la operación bien hasta terminar las galletas o alcanzar la longitud que deseamos. Si sobra nata la ponemos por encima del tronco que acabamos de crear. 
  Cogemos nuestro chocolate desleido y vamos cubriendo todo el tronco muy despacito y procurando que cubra todas nuestras galletas por todos los lados incluso los dos laterales. 
   Antes de que el chocolate enfríe del todo lo podemos adornar con :  coco rallado a modo de nieve, azúcar glass con el mismo efecto, galleta molida almendra molida, fideo de chocolate o algún motivo navideño hecho con fondant teñido de color. 
   Admite tanto adorno como tu imaginación te regale. 
    Es un postre no muy empalagoso, fácil de hacer y muy lucido. 


lunes, 8 de junio de 2020

Zamburiñas gratinadas.



   Unos de los platos más sabrosos que podéis hacer los amantes del sabor a mar y fácil a más no poder. Hasta la parte de horno, podéis dejar a los niños ayudar en todo.
Usamos vieiras o zamburiñas, ajo, perejil, sal, buen vino, buen aceite virgen extra y perejil. Pan rallado como toque estrella.
En un mortero majamos los ajos, un buen puñado de perejil y la sal. Le damos vueltas y vueltas hasta hacer una pasta lo más homogénea posible,  le añadimos el vino y el buen aceite y reservamos.  Si el pescado estaba congelado, lo habremos sacado del congelador unas horas antes y estará listo para recibir el zumo de un limón. Sobre ellas ponemos el producto de nuestra majada, sacudiremos el recipiente para que se derrame sobre todos los moluscos y lo espolvoreamos con pan rallado muy fino. 
 Como requiere poco horno el pan hará que adquiera un precioso todo dorado y una textura semicrujiente al meterlo en la boca.

   Aquí ya funcionamos sin niños cerca.
Al horno a 180° arriba y abajo, sin aire y a mirar bien la evolución como muchísimo en 20' lo tenemos hecho. Todo producto que venga del mar hay que vigilarlo en el horno poque que nos hace en menos y na.
Con este plato tan sencillo se demuestra que la buena comida y de calidad está al alcance del más novato de los cocineros.

Pularda y champiñones y patatas



 Tememos
Una pularda de Cascaares, champiñones medianos, patata gellega, aceite, buen vino blanco, una latita de uvas, almendra laminada sal y perejil . Fin. La suerte de estas aves de Cascajares es que la salsa nos la traen hecha y aunque no lo ponemos para cocinar lo servimos en la mesa para que cada cual complemente a su gusto.
   La primera parte del plato es una opción totalmente vegana. Limpiamos los champiñones y los espolvoreamos de sal, perejil y un chorro de limón exprimido para evitar oxidación. Pelamos y lavamos la patata y la cortamos en forma panadera.


Freímos la patata un poco y hacemos en la rustidera un lecho con ellas. Si en ese momento colocamos los champiñones y les ponemos un chorro de vino, lo metemos en horno unos 15' a 180° ya tenemos la versión VEGANA, es muy sabroso.


Pero como vamos a completar para hacer un plato para los no veganos, colocamos la pularda que previamente tendremos una hora a temperatura ambiente para que las grasas se licuen, sobre el lecho de patata. Una vez situado el ave, colocamos los champis con el pedúnculo hacia abajo haciendo un cierre alrededor del recipiente de horno, soltamos todos los jugos que vengan en el envase de la pularda, repartimos sobre la carne las láminas de almendra y horneamos a 180° entre 25' y 30'.
El resultado a la vista es espectacular y la sinfonía de sabores...increible. Esta que hicimos traia una salsa de trompetillas, al ser también setas, hizo que la comida fuera todo  un éxito para el paladar de nuestros invitados.



Medallones de solomillo con salsa de verduritas.

   


Este vistoso y riquísimo plato consta de los siguientes ingredientes:

1/ Medallones de solomillo de cerdo  o ternera. En Mercadona hay unos envases precortados con el grosor ideal y el adobo correspondiente, con gran equilibrio entre sal y especias. Si los compras en fresco te toca poner especias a tu gusto.
2/ Verduritas al gusto para la salsa: Cebolleta, pimientos rojo y verde, puerro, tomate, ajo fresco ( moderado puesto que viene con aliño) ...
  3/ Aceite para marcar, vino blanco de calidad , cúrcuma y mucho amor.


    Comenzamos marcando la carne hasta que adquiera un color dorado y aspecto compacto, con el aceite bien caliente y sin aplastar. Se le da la vuelta y se saca y reserva.



 A continuación y en el mismo aceite sofreímos todas las verduritas primero a fuego medio hasta pocharlas y luego un poco más fuerte hasta dorarlas. El dorado de la verdura en esta receta tiene mucha importancia por el sabor combinado con las hierbas provenzales y por el color que aportan.
Nuestra selección ha sido, cebolleta, puerro, pimiento verde y zanahoria. La verdura es lo que más atención demanda por lo dicho anteriormente.

   Una vez bien elaboradas las verduras las trituramos completamente hasta obtener un puré ligero. Lo volveremos a nuestro perol y pondremos los medallones marcados en la salsa, procurando que los cubra a todos. Echaremos unos 3g. De cúrcuma y un generoso chorro de vino blanco. Lo dejaremos a fuego medio sin tapar unos 5' para evaporar el primer golpe de alcohol, luego lo semitapamos y lo dejamos unos 15' para que carne y verduras hagan su labor e integren sus sabores en amor y armonía .

Lo servimos bien calentito, es un plato tan completo que no prescisa guarnición, pero como siempre esto queda a vuestro gusto.  Su mejor complemento pueden ser unos espárragos trigueros a la plancha con escamitas de sal.

domingo, 19 de enero de 2020

Comienza un nuevo viaje.

   Queridos seguidores del antiguo blog : Entre fogones con Covy Muñiz, aqui estamos de nuevo. Hemos cambiado de sitio y dirección de blog porqué nos fue imposible recuperar contraseñas del anterior.
  Hoy hemos trasladado todas las recetas del antiguo blog, ahora iremos subiendo nuevas recetas, ideas originales y todo aquello que se nos ayude a mejorar nuestra cocina y recetarios.
   Está vez contamos con ayudante, mi marido y pinche José Luis Díaz de la Torre.
   Bienvenidos de nuevo a nuestra cocina...

SOPA DE PESCADO SENCILLA, hecha con excedentes.


El día anterior habíamos preparado una merluza a la marinera con unas almejitas congeladas y un buen puñado de mejillones. Para la salsa he utilizado:
1 Cebolla picadita.
2 Ajo picadito.
3 Mucho perejil.
4 Aceite de oliva.
5 Guindilla molida.
6 Vino blanco de Rioja.
7 Media pastilla de caldo concentrado de pescado.
8 Sal, un puñado de almejas congeladas y otro de mejillones congelados.
Ell procedimiento es el habitual: Aceite a temperatura alta, cuando entre en temperatura introducimos las verduras que las freimos bien. Cuando todo tome un color muy dorado añadimos: los moluscos, el vino blanco y la gindilla. Le damos una vueltas y añadimos la media pastilla de caldo y medio vasito de agua.  Luego añadimos la merluza y a fuego medio lo dejamos 20 minutos cocer bien.
Esta ha sido nuestra cena. El excedente ha sido la salsita.
PROCEDIMIENTO DE LA SOPA SENCILLA DE PESCADO
1- Salsa de el pescado del día anterior.
2- Dos filetes de merluza congelada y sin espinas.
3- Azafrán en rama y molido.
4-Agua.
5- Dos cuacharadas de pan rallado.
6- Un huevo batido como para tortilla.

La salsa del pescado la trituraremos completamente. En una cacerola alta introducimos: La salsa, los dos filetes de merluza, el azafrán y lo cubriremos todos con una cantidad de agua suficiente y abundante. Lo llevamos a ebullición y cuando veamos que el pescado está totalmente cocido lo sacamos para un plato y lo desmenuzamos con ayuda de un tenedor. Nuevamente lo introducimos en nuestro caldo y añadimos el pan rallado removiendo sin parar. Cuando todo adquiera una consistencia de sopa espesa añadimos el huevo bien batido y sin parar de remover para que coja un aspecto de hilos y no compacte en grumos.
Rectificamos de sal y picante si lo creemos necesario y lo servimos con unas almendras en granillo espolvoreadas en cada cuenco o plato.

Hemos convertido nuestros excedentes culinarios en dos apetitosos y sabrosos platos de fin de semana. Hemos gastado muy poco dinero y no hemos desperdiciado nada de comida. En tiempos de crisis es muy necesario recurrir a estos trucos que hacen la comida sabrosa pero económica. Yo ya lo hacía antes, nunca he tirado comida. Es más no me gusta llamarlas sobras, no lo son, no son sobras de lo que dejamos sin comer en un plato, son los excedentes de nuestra forma generosa de medir nuestros menús.

Que os guste mi sugerencia y seguiré proponiendo ricos platos con costes bajos.

ROPA VIEJA O GARBANZOS FRITOS. (Versión customizada)


Este fin de semana se han conjugado varios factores: un frío y lluvia inusual para la primavera y una salud que acompaña poco para meterse horas a cocinar.
Siempre tengo la costumbre de guardar todo el excedente de comida en el congelador y de esta forma, en días como estos, tiro de las reservas precocinadas por mi. Tenía una buena bolsa de garbanzos de cocido sin compango, decidí darle un aire a una receta popular:
Para ello necesitamos los garbanzos excedentes del día anterior o en este caso los que ya tenemos precocinados y congelados.
Como en el caso que nos ocupa no tenemos compango ( en casa somos muy carnívoros y suele sobrar poco de los avios con el que completamos el cocido: lacón, chorizo, panceta y gallina) vamos a utilizar carnes y productos para hacer un riquísimo refrito.
INGREDIENTES:
1- Sobrante de garbanzos de cocido. ( Muy escurridos )
2 -1/2 pimiento rojo y 1/2 pimiento verde.
3- Cebolla tierna o cebolleta.
4- Ajo puero.
5- Aceite de Oliva.
6- Pimentón de la Vera ( dulce y picante )
7- Tacos de chorizo fresco y jamón serrano con veta.
PROCEDIMIENTO:

Trocearemos todas la verduras lo más finito posible, las pondremos en una sartén ancha y honda con una buena cantidad de aceite ( las cantidades de grasa de penden de la cantidad de garbanzos) Yo suelo echar el fondo entero de la sartén medio milímetro de altura.
Cuando el aceite tenga temperatura alta, introduciremos las verduras todas juntas, a fuego medio-alto, sofreiremos hasta que las cebollas adquieran un bonito color dorado. En este momento y sin bajar la temperatura introducimos el chorizo y el jamón cortado en dados no muy grandes. Yo he puesto un chorizo y medio y la cantidad similar en volumen de jamón. Os recuerdo que yo tendría un kilo de garbanzos cocidos.
Cuando esta mezcla esté bien, bien frita echaremos los garbanzos y los pimentones ( una cucharadita colmada de cada). En este momento subiremos un pelín el fuego para que todo ello se fría y no se cueza. Removeremos continuamente para que no se peguen mucho, lo haremos con un utensilio de madera o fibra para no romper la legumbre. Cuando lo tengamos todo bien doradito lo emplatamos y sevimos; con mucho amor.
Este plato admite varias presentaciones: Con daditos de patatas fritas, con verdura hervida, con patata hervida. Yo en esta ocasión no la he acompañado de nada porque hemos servido una rica sopa de pescado, de esta forma hemos combinado: legumbres, proteínas y verduras. Una mezcla nutritiva, sana y perfecta.

FRESAS CON NATA.(El broche perfecto)


– 1/2 kilo de fresa o fresón (estamos de temporada)
– 1/2 kilo de nata para montar o nata con alto contenido en grasa.
– 5 cucharadas de azucar blanca.
– Una cucharada de café de vinagre de vino o manzana.
– Mucho amor.
Unas horas antes introducimos la nata en la nevera a alta temperatura para que monte muy bien.
Lavamos nuestras fresas y las escurrimos (no dejarlas a remojo, pierden sabor). Las troceamos en daditos muy pequeños, cuanto más finitas mejor sabor tienen y las regamos con la cucharadita de vinagre y unos granitos de sal (muy poquita sal) le damos unas vueltas con cucharón de madera y las dejamos reposar mientras preparamos nuestra nata.
Espolvoreamos con una cucharada de azucar y empezarán a soltar su maravilloso líquido rojo.
La nata bien fría la podemos montar de varias formas: a mano ( es un proceso muy muy largo), con las varillas de la batidora eléctrica. Esta forma suele ser la más habitual, no hay tiempos: comenzamos a batir dando vueltas circulares en el recipiente y cuando la nata coge consistencia y queda pegada sin despegarse de las alambres de nuestras varillas está a punto, si entornamos el recipiente se mueve con facilidad y tiene una consistencia espumosa y compacta; en este momento echamos las 4 cucharadas de azucar.
Yo la hago en la Thermomix: Se ponen las mariposas en las aspas.
Introducimos la nata bien fría con unos granitos de sal y programamos a 3 1/2 ó 4, no se pone tiempo, la nata hay que vigilarla mucho, aunque si utilizamos la Thermomix cambia el sonido cuando casi llega a su punto. Hay que tener mucho cuidado y estar encima mirando, porque tarda muy poco tiempo y si se pasa se convierte en mantequilla que está muy rica, pero no nos resulta útil para esta plato.
El aspecto es increible y el sabor no se pude comparar a la nata que compramos ya montada, merece la pena su realización casera.
Vamos a montar nuestro postre: Mezclamos la nata con el preparado de fresas, le damos varias vueltas con una espátula de madera y lo introducimos en la nevera hasta la hora de servir. Yo soy partidaria de sacar los postres de la nevera cuando comenzamos a comer, no me gustan excesivamente fríos pierden parte de sus sabores.
Este postre es muy rico si hacemos todo el proceso casero y los dados de las fresas son pequeñitos pero es altamente calórico y rico en materia grasa. Pero…UN DIA ES UN DIA.
Espero que estos sencillos menús caseros os sean de utilidad y conviertan vuestra mesa en una fiesta continua de sabores y colores.
Nos vemossss…

PAELLA AL ESTILO VALENCIANO.


(Realizada con productos de bajo precio)
– Una paellera de un tamaño que el arroz ocupe todo el fondo y al menos medio centímetro de altura.
– 300 g. de arroz de grano redondo.
-700 ml. de caldo de pescado. O agua con una pastilla de caldo de pescado disuelto ( 700 ml también).
– Una bolsa de preparado para paella congelado o un kilo de preparado a granel.
– Pimiento rojo en tiras ( medio pimiento para 4 personas)
– Un puñadito de guisantes medianos ( suele venir con el preparado congelado).
– Dos cucharadas de tomate natural triturado por persona ( en nuestro caso 8 cucharadas).
– Azafrán en rama triturado, colorante artificial, aceite de oliva y sal.
– Una gran dosis de amor.
Unas horas antes separamos todos los productos vegetales y de mar, cortamos medio pimiento en tiras de medio centímetro y lo reservamos todo en recipientes individuales.
Cuando nos ponemos con la elaboración, metemos nuestros caldo de pescado a hervir en el microondas o a hervir el agua con la pastilla de caldo, de forma que lo tengamos muy caliente a la hora de incorporarlo.
Elegiremos un fuego del mismo diámetro de nuestra paellera, la pondremos a fuego medio-alto con el aceite (la cantidad de aceite es: que cubra y dos milímetros más). Fuego medio es distinto para cada cocina, la mía que es una vitrocerámica normal de un modelo de hace años tiene de 1 a 12, yo lo pongo al 8 durante todo el proceso.
Cuando el aceite tiene suficiente temperatura, introducimos los pimientos con los guisantes, los rehogamos unas vueltas e introducimos los trozos de pescado y las potas troceadas. En esta fase comienza a soltar agua con lo cual vamos dejando que reduzca un poco el agua, salamos. Una vez que todo va cogiendo color y soltando olorcito introducimos los mejillones libres de sus conchas. 
Volvemos a dejar que reduzcan un poquito los líquidos e introducimos nuestro arroz. Le damos unas vueltas para que se impregne del aceite y ayude de esta forma a una cocción optima. Echamos el tomate triturado, el azafrán y el colorante, dando unas vueltitas.
En este momento ya tenemos preparado nuestro caldo. Lo echaremos en nuestra paellera y a continuación añadimos las gambas arroceras, las patitas de cangrejo y los langostinos (todo el marisco que traiga nuestro preparado congelado).Lo dejamos hervir. Cuando rompa el hervor lo dejamos unos cinco minutos y precalentamos el horno a 190º-200º, arriba y abajo (sin aire) y retiramos la bandeja de horno. Con nuestra paella hirviendo y el horno a punto lo introducimos dentro, lo tapamos y lo dejamos unos 20´.
Si pasados estos 20 minutos vemos que aún queda caldo, lo dejamos otros diez y siempre tapado. Abrimos y apagamos el horno y lo dejamos reposar unos cinco minutos más.
El resultado es brutal, por muy poco precio hemos hecho una exquisita paella al estilo valenciano. Es la primera vez que la realizo de esta forma y por unanimidad pasa a ser mi forma habitual de hacer el arroz. La forma es la misma y solo hay que jugar con los ingredientes: carne, pollo, calamares. Le agradezco a mi amigo Juan Ignacio las magníficas lecciones que me ha dado, ha sido un EXITO total.

Pulpo a la gallega


  Bueno, ya estoy aquí otro fin de semana para comentaros un menú barato y exquisito. En esta ocasión hemos realizado dos platos típicos de nuestro pais, hemos combinado los sabores del Mediterraneo y del Cantábrico.
La receta de la paella me la ha proporcionado mi amigo Juan Ignacio Pérez (Alcoi) Abad y la receta del pulpo la aprendí a hacer hace muchos años con mi amiga Marina (Lugo). Lo hemos completado todo con las maravillosas fresas, producto típico de nuestra huerta. Vamos allá:

PULPO A LA GALLEGA.
– Un pulpo del tamaño que queramos ( 4 personas= 1 kilo y 1/2)
– Abundante agua.
– Una hoja de laurel.
– Sal gruesa o sal Maldon.
– Pimentón dulce ( Una cucharada de café rasa)
– Pimentón picante ( La puntita de una cucharada de café)
– Aceite de Oliva virgen-extra.
El pulpo lo compraremos congelado para asegurarnos que las fibras se rompan y resulte fácil su cocción. Lo sacaremos el día anterior del congelador para que la descongelación siga un proceso natural.
En un perol amplio echaremos agua, la suficiente para cubrir el pulpo cuando lo echemos, y lo pondremos en el fuego alto hasta que llegue a su ebullición, pondremos una hoja de laurel. Cuando comience el agua a hervir pincharemos el pulpo en un utensilio de trinchar carne y lo introducimos en el agua caliente, sacándolo de nuevo y así tres veces para que se le ricen los tentáculos.
Después de esta tercera introducción, lo dejamos sumergido en el agua. Dejamos que llegue a hervir y esperamos diez minutos, pasados estos diez minutos apagamos el fuego y lo dejamos otros diez reposando en esa agua caliente. Lo escurrimos y lo cortamos en trozos de un centímetro aprox. con una tijera. Se suele servir en un recipiente de madera que chuparía el agua que suelta, pero si no tenemos lo haremos en un recipiente no metálico. Lo espolvoreamos con el pimentón dulce, el picante, la sal gruesa o Maldon y lo enriqueceremos con aceite de oliva virgen-extra.
La forma más sencilla y efectiva de echar los pimentones es: echar las cucharadas en un colador e ir dando toquecitos con una cuchara de forma que caiga sobre el pulpo en forma de lluvia y no queden pegotones. Es un truco que me enseñó mi amiga Maria, experta cocinera y gallega.
Y ya tenemos listo nuestro sabroso pulpo a la gallega. ¿Misterio? respetar los 20´de cocción y los 20´de reposo, escurrirlo bien y que el aceite sea de muy buena calidad.
REFRAN GALLEGO: Mucho bueno crudo, mucho y bueno cocido.
Y esto nos vamos a comer.

CACHOPO DE PECHUGA DE POLLO.


– Una pechuga de pollo no muy grande.
– Queso manchego en lonchas ( dos por cachopo)
– Jamón de york ( una loncha por cachopo)
– Huevo, pan rallado, sal y aceite.
Yo compro las pechugas pequeñas para este planto de tal manera que me sale un cachopo de cada pechuga, pero no tan gordo como para que fría con dificulta. Pido al carnicero que me las parta por la mitad o lo hago yo. Debemos intentar que ambas mitades tengan un groso similar para que no se pase más por un lado que por otro. Salamos las pechugas y las colocamos en la tabla de cortar. Sobre una de las mitades colocamos una loncha de queso, una de york y otra de queso y tapamos con la otra mitad de la pechuga, apretamos bien con nuestra mano y hacemos lo mismo con el resto.
Vamos haciendo unos bocadillos donde el pan es la pechuga. 
Batimos un para de huevos en un plato hondo y en otro ponemos una buena cantidad de pan rallado. Pasamos nuestros cachopos primero por huevo, luego por el pan, otra vez por el huevo y por último por el pan suavemente. Los separamos y ponemos en una sarten aceite a calentar, que cubra el aceite unos dos centímetros de alto de la sartén.
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Es muy conveniente que como todos los rebozados la temperatura del aceite sea bien alta para que se cree una costra crujiente y no chupe grasa.
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Cuando queden bien fritos por un lado les damos la vuelta y bajamos un poco el fuego. En mi vitro que es de 1 a 12 la pongo al 7. Le damos una vuelta nuevamente y lo sacamos a un recipiente con un trozo de papel rollo de cocina para escurrir el aceite.
Yo hoy lo he acompañado de unas patatas fritas para los que no están a dieta.
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Como yo estoy a dieta me he hecho unos filetes rebozados con harina y huevo, con esta forma se desprende muy bien el reboce y me como la carne muy jugosa.
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En esta foto he dejado la bayeta de cocina porque yo voy limpiando todo lo que macho, de tal forma que cuando acabo de cocinar tengo la cocina limpia y a poder ser recogida.
Para completar mi carne he hecho unos champiñones a la plancha, sin nada más que un poquito de sal.
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Los champiñones se hacen enseguida, es una guarnición perfecta para cualquier carne y no aporta apenas calorías. Cuando adquieren un color dorado lo echamos en el plato y a comer. Eso si, antes siempre dejaremos los aperos que hemos utilizado fregados, es muy deprimente terminar de comer y encontrarse con un caos de cocina por recoger.