lunes, 8 de junio de 2020

Zamburiñas gratinadas.



   Unos de los platos más sabrosos que podéis hacer los amantes del sabor a mar y fácil a más no poder. Hasta la parte de horno, podéis dejar a los niños ayudar en todo.
Usamos vieiras o zamburiñas, ajo, perejil, sal, buen vino, buen aceite virgen extra y perejil. Pan rallado como toque estrella.
En un mortero majamos los ajos, un buen puñado de perejil y la sal. Le damos vueltas y vueltas hasta hacer una pasta lo más homogénea posible,  le añadimos el vino y el buen aceite y reservamos.  Si el pescado estaba congelado, lo habremos sacado del congelador unas horas antes y estará listo para recibir el zumo de un limón. Sobre ellas ponemos el producto de nuestra majada, sacudiremos el recipiente para que se derrame sobre todos los moluscos y lo espolvoreamos con pan rallado muy fino. 
 Como requiere poco horno el pan hará que adquiera un precioso todo dorado y una textura semicrujiente al meterlo en la boca.

   Aquí ya funcionamos sin niños cerca.
Al horno a 180° arriba y abajo, sin aire y a mirar bien la evolución como muchísimo en 20' lo tenemos hecho. Todo producto que venga del mar hay que vigilarlo en el horno poque que nos hace en menos y na.
Con este plato tan sencillo se demuestra que la buena comida y de calidad está al alcance del más novato de los cocineros.

Pularda y champiñones y patatas



 Tememos
Una pularda de Cascaares, champiñones medianos, patata gellega, aceite, buen vino blanco, una latita de uvas, almendra laminada sal y perejil . Fin. La suerte de estas aves de Cascajares es que la salsa nos la traen hecha y aunque no lo ponemos para cocinar lo servimos en la mesa para que cada cual complemente a su gusto.
   La primera parte del plato es una opción totalmente vegana. Limpiamos los champiñones y los espolvoreamos de sal, perejil y un chorro de limón exprimido para evitar oxidación. Pelamos y lavamos la patata y la cortamos en forma panadera.


Freímos la patata un poco y hacemos en la rustidera un lecho con ellas. Si en ese momento colocamos los champiñones y les ponemos un chorro de vino, lo metemos en horno unos 15' a 180° ya tenemos la versión VEGANA, es muy sabroso.


Pero como vamos a completar para hacer un plato para los no veganos, colocamos la pularda que previamente tendremos una hora a temperatura ambiente para que las grasas se licuen, sobre el lecho de patata. Una vez situado el ave, colocamos los champis con el pedúnculo hacia abajo haciendo un cierre alrededor del recipiente de horno, soltamos todos los jugos que vengan en el envase de la pularda, repartimos sobre la carne las láminas de almendra y horneamos a 180° entre 25' y 30'.
El resultado a la vista es espectacular y la sinfonía de sabores...increible. Esta que hicimos traia una salsa de trompetillas, al ser también setas, hizo que la comida fuera todo  un éxito para el paladar de nuestros invitados.



Medallones de solomillo con salsa de verduritas.

   


Este vistoso y riquísimo plato consta de los siguientes ingredientes:

1/ Medallones de solomillo de cerdo  o ternera. En Mercadona hay unos envases precortados con el grosor ideal y el adobo correspondiente, con gran equilibrio entre sal y especias. Si los compras en fresco te toca poner especias a tu gusto.
2/ Verduritas al gusto para la salsa: Cebolleta, pimientos rojo y verde, puerro, tomate, ajo fresco ( moderado puesto que viene con aliño) ...
  3/ Aceite para marcar, vino blanco de calidad , cúrcuma y mucho amor.


    Comenzamos marcando la carne hasta que adquiera un color dorado y aspecto compacto, con el aceite bien caliente y sin aplastar. Se le da la vuelta y se saca y reserva.



 A continuación y en el mismo aceite sofreímos todas las verduritas primero a fuego medio hasta pocharlas y luego un poco más fuerte hasta dorarlas. El dorado de la verdura en esta receta tiene mucha importancia por el sabor combinado con las hierbas provenzales y por el color que aportan.
Nuestra selección ha sido, cebolleta, puerro, pimiento verde y zanahoria. La verdura es lo que más atención demanda por lo dicho anteriormente.

   Una vez bien elaboradas las verduras las trituramos completamente hasta obtener un puré ligero. Lo volveremos a nuestro perol y pondremos los medallones marcados en la salsa, procurando que los cubra a todos. Echaremos unos 3g. De cúrcuma y un generoso chorro de vino blanco. Lo dejaremos a fuego medio sin tapar unos 5' para evaporar el primer golpe de alcohol, luego lo semitapamos y lo dejamos unos 15' para que carne y verduras hagan su labor e integren sus sabores en amor y armonía .

Lo servimos bien calentito, es un plato tan completo que no prescisa guarnición, pero como siempre esto queda a vuestro gusto.  Su mejor complemento pueden ser unos espárragos trigueros a la plancha con escamitas de sal.