Unos de los platos más sabrosos que podéis hacer los amantes del sabor a mar y fácil a más no poder. Hasta la parte de horno, podéis dejar a los niños ayudar en todo.
Usamos vieiras o zamburiñas, ajo, perejil, sal, buen vino, buen aceite virgen extra y perejil. Pan rallado como toque estrella.
En un mortero majamos los ajos, un buen puñado de perejil y la sal. Le damos vueltas y vueltas hasta hacer una pasta lo más homogénea posible, le añadimos el vino y el buen aceite y reservamos. Si el pescado estaba congelado, lo habremos sacado del congelador unas horas antes y estará listo para recibir el zumo de un limón. Sobre ellas ponemos el producto de nuestra majada, sacudiremos el recipiente para que se derrame sobre todos los moluscos y lo espolvoreamos con pan rallado muy fino.
Como requiere poco horno el pan hará que adquiera un precioso todo dorado y una textura semicrujiente al meterlo en la boca.
Aquí ya funcionamos sin niños cerca.
Al horno a 180° arriba y abajo, sin aire y a mirar bien la evolución como muchísimo en 20' lo tenemos hecho. Todo producto que venga del mar hay que vigilarlo en el horno poque que nos hace en menos y na.
Con este plato tan sencillo se demuestra que la buena comida y de calidad está al alcance del más novato de los cocineros.







