viernes, 18 de abril de 2008

Canto los cuarenta


El mes de Abril, siempre trae para mi novedades, cambio de años, cambio de estación, cambio de ropa. Este año he cumplido 40 Abriles, un lujo, con salud, con amor, con amigos.

Muchos problemas solucionados, otros nuevos que motivan mi mente, amistades que se unen, celos que se van, todo por vivir.

Entro en una etapa de la vida de serenidad, supuesta, siempre hay personas que generan momentos que intentan modificar esta serenidad, pero debido a los años que llevamos aquí tenemos recursos para solucionar todo o por lo menos saber capear el temporal; pero no son los problemas lo que me ocupa ( un diez por ciento de mi tiempo a días alternos, es suficiente ).

Lo realmente fantástico ha sido mi celebración de cumpleaños, todos mis amigos conmigo, mi amor y mi hija con su amor, mi uno más ni uno menos de los que teníamos que estar. Me han hecho el mejor de los regalos, todos reunidos en mi mesa, me regalaron una canción preciosa, mis joyas, mis objetos de mitómana de Audrey Hepburn, todos y todo inmejorable, nunca soñé celebración tan a mi manera.

De los 39 a los 40 he experimentado un año muy intenso, mi reconducción al mundo de la pintura, mis mil inquietudes literarias, mi nueva incorporación al estudio relacionado con mi profesión, tantas cosas que contar que un blog, me queda pequeño, tanto tanto que ha significado un año crucial tanto personal como de mi entorno.

Hemos tenido alguna ruptura o cambio en las formas de llevar las relaciones familiares, que quizá en un futuro sean fructíferas y aporten la tranquilidad, que necesitamos como pareja, sin salpicar nos con menudencias que enrarecen el ambiente. Todo para bien de los sentimientos y para bien del convivir.

Mi trabajo me aporta y me quita, como a todo el mundo, pese a que es el lugar en el que más horas paso, como todo el mundo, pero..... durante este año si se quienes son y quienes no; quienes son mediocres sin remedio y quien lucha con sus actos por seguir tirando de un carro común. Es inconcebible que gente a la que se le presupone una cultura superior por los estudios que realizan para llegar donde están, y luego son tan pobres de espíritu y mente para llegar a mentas mejores; indudablemente han de quedar en el camino, pero es triste. Aún y con todo sigo diciendo, que mi trabajo merece la pena y mucho.

Y uniendo todo lo que he mencionado, a los 40 recientes, llego a la conclusión de que merece la pena esta vida,k ! Y cuanto ! Sólo tengo motivos para dar las gracias, por lo que tengo y por lo que disfruto.

Gracias a mis padres, a mi marido, a mi hija y siempre a mis amigos, a mis compañeros de trabajos, y a todos aquellos que han estado a mi lado durante este viaje, que ha transcurrido desde 1968 hasta este 2008. Un años más es una alegría más, y una muesca más en el barrote de mi camino ( que espero sea larguiiiiiiiiiiiisimo )

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