Tememos
Una pularda de Cascaares, champiñones medianos, patata gellega, aceite, buen vino blanco, una latita de uvas, almendra laminada sal y perejil . Fin. La suerte de estas aves de Cascajares es que la salsa nos la traen hecha y aunque no lo ponemos para cocinar lo servimos en la mesa para que cada cual complemente a su gusto.
La primera parte del plato es una opción totalmente vegana. Limpiamos los champiñones y los espolvoreamos de sal, perejil y un chorro de limón exprimido para evitar oxidación. Pelamos y lavamos la patata y la cortamos en forma panadera.

Freímos la patata un poco y hacemos en la rustidera un lecho con ellas. Si en ese momento colocamos los champiñones y les ponemos un chorro de vino, lo metemos en horno unos 15' a 180° ya tenemos la versión VEGANA, es muy sabroso.
Pero como vamos a completar para hacer un plato para los no veganos, colocamos la pularda que previamente tendremos una hora a temperatura ambiente para que las grasas se licuen, sobre el lecho de patata. Una vez situado el ave, colocamos los champis con el pedúnculo hacia abajo haciendo un cierre alrededor del recipiente de horno, soltamos todos los jugos que vengan en el envase de la pularda, repartimos sobre la carne las láminas de almendra y horneamos a 180° entre 25' y 30'.
El resultado a la vista es espectacular y la sinfonía de sabores...increible. Esta que hicimos traia una salsa de trompetillas, al ser también setas, hizo que la comida fuera todo un éxito para el paladar de nuestros invitados.




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