Llegan los días más largos y con ellos el poder sacar más partido a las horas. Estas horas de menos compromiso temático busco ocio para mi mente, en la literatura erótica encuentro un espacio libre de ataduras compromisos y obligaciones. Esto me ha llevado a la lectura de esta magnífica obra literaria erótica.
Liberada de convencionalismos y amparada por la versatilidad del relato corto, Anaïs Nin nos hace navegar por lo más ilícito de las relaciones con el sexo. Tanto en solitario, en pareja o en grupo, paseando desde lo más admitido a lo más ilegal y pecaminoso, deja jugar a nuestra imaginación con escenas de alto contenido y erotismo que roza la pornografía, la acaricia y la hace arte.
Manos, bocas, pechos, falos, vellos, piernas, escenarios mundanos y cotidianos...son los protagonistas de una ley del deseo del que nadie puede escapar. Los protagonistas de los diferentes capítulos mezclan sus gustos y sus desafíos sexuales en vibrantes escenas que unas veces acaban en orgiásticas escenas y otras en desahogos más bidireccionales.
Lectura más que recomendable para los amantes de este tipo de temática. Nada burda y llena de calidad. La siguiente parada la haremos en El Amante de Lady Chatterley.
Covy Muñiz (Junio 2014)
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