Este fin de semana se han conjugado varios factores: un frío y lluvia inusual para la primavera y una salud que acompaña poco para meterse horas a cocinar.
Siempre tengo la costumbre de guardar todo el excedente de comida en el congelador y de esta forma, en días como estos, tiro de las reservas precocinadas por mi. Tenía una buena bolsa de garbanzos de cocido sin compango, decidí darle un aire a una receta popular:
Para ello necesitamos los garbanzos excedentes del día anterior o en este caso los que ya tenemos precocinados y congelados.
Como en el caso que nos ocupa no tenemos compango ( en casa somos muy carnívoros y suele sobrar poco de los avios con el que completamos el cocido: lacón, chorizo, panceta y gallina) vamos a utilizar carnes y productos para hacer un riquísimo refrito.
INGREDIENTES:
1- Sobrante de garbanzos de cocido. ( Muy escurridos )
2 -1/2 pimiento rojo y 1/2 pimiento verde.
3- Cebolla tierna o cebolleta.
4- Ajo puero.
5- Aceite de Oliva.
6- Pimentón de la Vera ( dulce y picante )
7- Tacos de chorizo fresco y jamón serrano con veta.
PROCEDIMIENTO:

Trocearemos todas la verduras lo más finito posible, las pondremos en una sartén ancha y honda con una buena cantidad de aceite ( las cantidades de grasa de penden de la cantidad de garbanzos) Yo suelo echar el fondo entero de la sartén medio milímetro de altura.
Cuando el aceite tenga temperatura alta, introduciremos las verduras todas juntas, a fuego medio-alto, sofreiremos hasta que las cebollas adquieran un bonito color dorado. En este momento y sin bajar la temperatura introducimos el chorizo y el jamón cortado en dados no muy grandes. Yo he puesto un chorizo y medio y la cantidad similar en volumen de jamón. Os recuerdo que yo tendría un kilo de garbanzos cocidos.
Cuando esta mezcla esté bien, bien frita echaremos los garbanzos y los pimentones ( una cucharadita colmada de cada). En este momento subiremos un pelín el fuego para que todo ello se fría y no se cueza. Removeremos continuamente para que no se peguen mucho, lo haremos con un utensilio de madera o fibra para no romper la legumbre. Cuando lo tengamos todo bien doradito lo emplatamos y sevimos; con mucho amor.
Este plato admite varias presentaciones: Con daditos de patatas fritas, con verdura hervida, con patata hervida. Yo en esta ocasión no la he acompañado de nada porque hemos servido una rica sopa de pescado, de esta forma hemos combinado: legumbres, proteínas y verduras. Una mezcla nutritiva, sana y perfecta.