El día anterior habíamos preparado una merluza a la marinera con unas almejitas congeladas y un buen puñado de mejillones. Para la salsa he utilizado:
1 Cebolla picadita.
2 Ajo picadito.
3 Mucho perejil.
4 Aceite de oliva.
5 Guindilla molida.
6 Vino blanco de Rioja.
7 Media pastilla de caldo concentrado de pescado.
8 Sal, un puñado de almejas congeladas y otro de mejillones congelados.
Ell procedimiento es el habitual: Aceite a temperatura alta, cuando entre en temperatura introducimos las verduras que las freimos bien. Cuando todo tome un color muy dorado añadimos: los moluscos, el vino blanco y la gindilla. Le damos una vueltas y añadimos la media pastilla de caldo y medio vasito de agua. Luego añadimos la merluza y a fuego medio lo dejamos 20 minutos cocer bien.
Esta ha sido nuestra cena. El excedente ha sido la salsita.
PROCEDIMIENTO DE LA SOPA SENCILLA DE PESCADO
1- Salsa de el pescado del día anterior.
2- Dos filetes de merluza congelada y sin espinas.
3- Azafrán en rama y molido.
4-Agua.
5- Dos cuacharadas de pan rallado.
6- Un huevo batido como para tortilla.
La salsa del pescado la trituraremos completamente. En una cacerola alta introducimos: La salsa, los dos filetes de merluza, el azafrán y lo cubriremos todos con una cantidad de agua suficiente y abundante. Lo llevamos a ebullición y cuando veamos que el pescado está totalmente cocido lo sacamos para un plato y lo desmenuzamos con ayuda de un tenedor. Nuevamente lo introducimos en nuestro caldo y añadimos el pan rallado removiendo sin parar. Cuando todo adquiera una consistencia de sopa espesa añadimos el huevo bien batido y sin parar de remover para que coja un aspecto de hilos y no compacte en grumos.
Rectificamos de sal y picante si lo creemos necesario y lo servimos con unas almendras en granillo espolvoreadas en cada cuenco o plato.
Hemos convertido nuestros excedentes culinarios en dos apetitosos y sabrosos platos de fin de semana. Hemos gastado muy poco dinero y no hemos desperdiciado nada de comida. En tiempos de crisis es muy necesario recurrir a estos trucos que hacen la comida sabrosa pero económica. Yo ya lo hacía antes, nunca he tirado comida. Es más no me gusta llamarlas sobras, no lo son, no son sobras de lo que dejamos sin comer en un plato, son los excedentes de nuestra forma generosa de medir nuestros menús.
Que os guste mi sugerencia y seguiré proponiendo ricos platos con costes bajos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario