Ultimamente en nuestras carnicerias de barrio podemos encontrar las albóndigas hechas sin falta de preparar y amasar nosotros la carne, el huevo, la harina, el perejil y la sal. Es una buena opción. Yo he optado por comprar albóndigas preparadas en el Mercadona. Tienen la peculiaridad de que no están enharinadas, con lo cual engordan menos y son mucho más sanas.
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Este es el envase, vienen 24 unidades de un tamaño bueno ( ni grandes ni pequeñas )
Necesitamos:
– Una cebolla mediana.
– Dos dientes de ajo.
– Pimiento verde  y rojo ( medio y medio )
– Una lata de tomate natural triturado.
– Guisantes y champiñones ( opcional ).

En abundante aceite o en la freidora freímos las bolas de carne hasta que estén ligeramente doradas por afuera.
En un perol antiadherente ponemos un fondo de aceite y pocharemos la cebolla y el ajo, cuando estén ligeramente doraditos le ponemos los pimientos troceados en cuadrados pequeños, le damos unas vueltas e incorporamos la lata de tomate. Dejamos que todo se maride bien a fuego medio, a quien le gusten las salsas espesas le puede incorporar una cucharada rasa de harina tostada.
Tendremos bien escurridas las albondigas y la incorporamos a la salsa.
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Lo dejarmos hacerse durante unos 20 minutos para que las albóndigas se empapen de la salsa y esta tome sabor de la carne.

Pasado este tiempo, echamos una buena cantidad de perejil por encima, tapamos y dejamos reposar un cuarto de hora antes de servir.
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Si queremos incorporar unos guisantes en lata, podemos hacerlo ahora en el cuarto de hora de reposo. Podemos acompañar el plato con patata cocida, puré de patata o manzana…