– Dos huevos.
– Aceite de girasol. (Con el aceite de Oliva queda muy fuerte y no gusta a todo el mundo)
– Vinagre blanco de vino.
– Sal.
Podríamos hablar de la forma tradicional de hacerla batiendo con tenedor, pero es una auténtica pérdida de tiempo.
En un vaso largo de batidora ponemos los dos huevos y la media cucharadita de sal. Introducimos la batidora de brazo o turmix y a velocidad alta y sin parar de batir vamos añadiendo el aceite a chorrito constate pero fino, poco a poco vemos como nuestra salsa se va trabando y haciendo más espesa, dejamos de echar el aceite y siempre sin dejar de batir subimos el brazo arriba y abajo para que el aceite emulsione en su totalidad. Cuando vemos que al subir el brazo la mayonesa queda como una pasta que no se cae tenemos la salsa lista para echar el vinagre.
Echamos un vasito pequeño de vinagre de vino, todo de golpe, y batimos enérgicamente hasta integrar todo bien. Si se nos corta hay varios trucos (agua fria, leche, huevo) no se me suele cortar, pero cuando lo hace yo lo soluciono añadiendo otro huevo y haciendo de nuevo la emulsión con más aceite.
Si a esta misma salsa le añadimos un diente de ajo al principio con el huevo y un puñado de perejil, tendremos una sabrosa salsa ali-oli.
! A comer!

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