A veces por recurrente la comida nos cansa un poco. Para mirar por nuestra economía yo le doy vueltas a los ingredientes tradicionales para volverlos platos un poco más imagínativos y que nos “apetezcan”.
A nuestro clásico guiso de pollo le podemos dar un sabor nuevo y atractivo: la coca-cola.
Vamos a ello:
- 4 zancas con su contrazanca de pollo.
- 2 cebollas pequeñas.
- 1 diente de ajo.
- 1 lata de refresco de cola (Cualquier marca)
- 1 Pimiento rojo.
- Perejil, curry, sal y aceite de oliva.
Limpiamos y pelamos el pollo, lo troceamos en dos separando zanca y contrazanca. En una sartén con medio vaso de aceite de oliva lo freimos para sellar la carne y que quede jugosa.

Cuando esté bien dorado lo sacamos y lo reservamos, en ese mismo aceite pochamos la cebolla cortada a tiras, el pimiento cortado a tiras, una mini zanahoria, el diente de ajo y el perejil.
Mientras se pochan las verduras espolvoreamos el pollo con polvo de curry y lo salamos.

Cuando las verduras esté pochadas y adquieran un color dorado, echamos sobre ellas el pollo y sobre todo ello vertemos la lata de refresco cola.

Cuando nuestro guiso comience a hacer chup-chup, lo bajamos a fuego medio y lo dejamos cocinar y reducir la salsa. Con 15 minutos lo tenemos hecho, pero podemos aumentar el tiempo de cocción si queremos la salsa muy reducida. Del mismo modo lo cocinaremos tapado o sin tapar dependiendo de si lo queremos mas reducido o mas caldoso.
Cuando creamos conveniente que nuestra salsa está en su punto apagamos el fuego y lo dejamos reposar sobre el fogón, espolvoreamos con perejil seco y…ya esta nuestro plato tradicional cocinado con nuevos sabores….

A papá, que introdujo en mi vida la coca-cola como ingrediente en la cocina. El verdadero “hombre de mi vida”
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