Por fin me he atrevido y como han salido muy bien, subimos la receta a blog. He de agradecer la ayuda de mi amigo Celes, quien me orientó en los primeros pasos de limpieza y despiece.
La mollejas son una delicadeza que ese encuentra en el cuello de todos los animales comestibles, no es habitual su comercialización en todas la carnicerías lo cual nos invita a encargarlas. Yo he hecho mis encargos esta semana en San Ciprian (Lugo). Las más sabrosas son las de cordero, como no especifiqué me las trajeron de pollo. Vamos con la receta.
– un kilo de mollejas.
– dos hojas de apio.
– media cebolla para la cocción y una y media para la salsa.
– agua y vinagre para cocerla previo a la limpieza.
– chorro de aceite de oliva.
– dos dientes de ajo.
– una hoja de laurel.
– perejil abundante.
– una copa de vino blanco o vino de jerez tipo manzanilla.
– dos vasos de agua.
– guindilla Cañellas, molida, pimentón picante o pimienta.
La mollejas son una delicadeza que ese encuentra en el cuello de todos los animales comestibles, no es habitual su comercialización en todas la carnicerías lo cual nos invita a encargarlas. Yo he hecho mis encargos esta semana en San Ciprian (Lugo). Las más sabrosas son las de cordero, como no especifiqué me las trajeron de pollo. Vamos con la receta.
– un kilo de mollejas.
– dos hojas de apio.
– media cebolla para la cocción y una y media para la salsa.
– agua y vinagre para cocerla previo a la limpieza.
– chorro de aceite de oliva.
– dos dientes de ajo.
– una hoja de laurel.
– perejil abundante.
– una copa de vino blanco o vino de jerez tipo manzanilla.
– dos vasos de agua.
– guindilla Cañellas, molida, pimentón picante o pimienta.
Las escurrimos las lavamos y las ponemos en un perol. Las cubrimos de agua y le echamos el apio, media cebolla pelada y el laurel. Cuento comience a hervir bajamos el fuego y lo dejamos cocer 5′.
Una vez pasados los cinco minutos las pasamos agua fría, las enfriamos, escurrimos bien y comenzamos a limpiar de toda grasa y toda cubierta de piel.
La cebolla que hemos usado para la cocción, la otra cebolla y media y los dos dientes de ajo los trituramos o picamos muy finitos. Ponemos en una sartén Honda o perol un buen chorro de aceite, cuando este caliente echamos las verduras, el laurel y el perejil, lo pasamos hasta que la cebolla quede transparente.

Añadimos la mollejas reservadas y limpias y las doramos un poco, echamos una cucharada de harina tostada y damos unas vueltas. Echamos el vino, el agua, el picante elegido removemos y dejamos que burbujee. Bajamos el fuego y dejamos cocer durante al menos hora y media, si se nos consumen los caldos pondremos una pastilla de Avecrem y echaremos agua hirviendo.
Es una joya de la cocina, es un plato que a poco que se mime es muy agradecido. Fino la paladar, bajo en grasa y muy sabroso.
Yo he tardado demasiados años en animarme a hacerlo por la pereza de la limpieza y hoy viendo el resultado…me arrepiento.




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