Me hicieron en Facebook una petición hace unos días y allá va.
CALDO DE PESCADO.
– Cabezas y raspas de pescado.
– Una cebolla grande.
– Una zanahoria grande o dos pequeñas.
– Ajo puerro.
– Un pimiento rojo.
– Un manojo de perejil.
– Una pastilla de caldo de pescado.
– Aceite de oliva.
– Agua y sal.
Siempre seguimos la máxima de mucho bueno en crudo hacen mucho bueno cocido.
Mirad este es el aspecto de las raspas y las cabezas, con este método no nos sale carne para hacer luego una sopita rica, lo que haremos entoces es echar una cola de cualquier pescado o unos filetes.
Nos queda el caldo limpio por un lado y por otro verduras y restos de pescado.
Quien se quiera tomar el caldo así, será suficiente echar un chorrito de vino blando de Rioja y servirlo bien calentito.
Si queremos hacer una sopa, desmenuzamos el magro del pescado una vez retirada piel y espinas, lo mas finito posible, lo llevaremos a ebullición nuevamente con un puñadito de gambas congeladas, unos mejillones y almejas, si nos gustan. A mi me gusta el caldo con el pescado. Echaremos también una cucharadita de pimentón dulce y una pizca de pimentón picante y una cucharada sopera de pan rallado para darle espesor. Lo dejaremos cocer a fuego medio otros 20 minutos y ya tendremos una sopa de pescado sencilla para nuestras cenas,
CALDO DE CARNE Y VERDURAS.
– 2 patatas grandes.
– Un puñado de garbanzos.
– Un ajo puerro grande.
– Una cebolla grande.
– Zanahorias.
– Un tomate grande.
– Un buen trozo de gallina y el caparazón de un pollo.
– Hebra de ternera, chamón a ser posible.
– Un hueso de ternera y uno de jamón de cerdo.
– Agua, aceite, azafrán, sal y perejil.
Introduciremos todos los ingredientes en una olla a presión, tanto verduras como carnes bien lavados. Lo llevaremos a ebullición. Si la olla es normal lo dejaremos unos 40 minutos, si es rápida con 20 o 30 es más que suficiente. Una vez quitada del fuego y abierta lo dejaremos reposar en la misma olla una hora, cuando va enfriando carnes y verduras van soltado el sabor en el caldo, con lo cual enriqueceremos mucho el plato. Pasado este tiempo lo colaremos separando sólidos de líquido.
Con el magro de la carne de ternera podemos hacer riquísimas croquetas. La gallina resulta muy seca y dura, yo la deshecho. Con las verduras podemos hacer un puré, pero también hay gente que las tritura y las echa al caldo para hacer una sopa espesa, a mi me gustan las sopas ligeras y los caldos limpios.
Cuando todo está colado lo dejamos enfriar bien, se va creando una costra blanda de grasa que se retira para hacer mas digestivo el caldo. Ya tenemos nuestro caldo para nacer una sopa de fideos, de sémola, servir el caldo con tacos de queso, con almendra en granillo… cada día de una forma y con un sabor. Está riquísimo con huevo cocido muy desmenuzado.
Si cuando sale el caldo no ha adquirido mucho color amarillo con el azafrán podemos potenciarlo con unos toques de colorante alimentario.
CALDO DE VERDURAS.
Es una verdadera explosión de color en nuestra cocina, es un caldo que admite todo cuanto queramos echar de nuestra rica y variada huerta. Pero hay unos ingredientes que resultan imprescindibles para que tenga un buen sabor.
– Dos cebollas medianas o una grande.
– Un pimiento rojo y uno verde.
– Un manojo de apio fresco.
– Dos ajos puerros.
–Tres dientes de ajo sin pelar.
– Un nabo.
– Una buena patata.
– Dos buenos tomates maduros.
– Verduras de hoja larga si tenemos: col, lombarda, repollo, berza…. también se puede coliflor y judias verdes.
– Agua, sal y un chorrito de aceite.
Lavamos muy bien nuestras verduras y las troceamos para que nos entre más contenido en la olla. Lo introducimos todo en la olla y lo cubrimos muy bien de agua hasta llegar al límite de nuestra olla a presión, la cerramos y la llevamos a ebullición, desde que suele la válvula, bajamos la intensidad del fuego como de costumbre y lo dejamos 20 minutos en la rápida o 30 en la normal. Hacemos como con el de carne, lo dejamos reposar. Una vez frio escurrimos el caldo de los productos sólidos.
Ya tenemos tres ricos caldos para hacer sopas y fumets toda la semana. Las botellas de agua pequeñas que llevan 500 c.c. son recipientes ideales para congelar, da justo para dos raciones; con lo cual si lo congelamos así ocupa poco espacio en el congelador y tendremos todos los días un recurso para comer o cenar. Si lo congelas en estas botellas, recuerda dejar unos centímetros sin rellenar; el líquido al congelar expande su volumen y puede reventar la botella.






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